Amanda (Cameron Diaz) es una exitosa empresaria de Los Ángeles, que tiene a su cargo una gran empresa realizadora de trailers para películas. Iris (Kate Winslet) es una inglesa que trabaja en un periódico londinense. Las dos tienen algo en común, problemas amorosos. Amanda acaba de ser engañada por su novio, se siente sola y quiere alejarse de sus problemas, mientras que Iris ha sufrido la gran decepción de saber que el “amor de su vida” se ha comprometido con otra mujer. Las dos, desesperadas y cansadas de sufrir, se conocen por medio de una página web, y deciden intercambiar sus casas y todo lo que hay en ellas por dos semanas, y a partir de ahí, con Amanda en Inglaterra e Iris en Los Ángeles, la historia comienza. Graham (Jude Law) es el hermano de Iris, quien conoce a Amanda en ese tiempo, mientras que Iris conoce a su nuevo vecino Arthur, un exitoso guionista de la época dorada de Hollywood, y a Miles (Jack Black), un compositor de música de películas, que trabaja con el ex novio de Amanda.
Las comedias románticas siempre tienen un poco de dulce y un poco de amargo, cosa que a esta no le falta, y bajo la dirección de Nancy Meyers, esta película tienen todo lo que este género puede aportar.
La historia es simple, los personajes son los claves en una película de este tipo, pero la forma de contar la historia es lo agradable de “El Descanso”. Las dos mujeres viven en mundos completamente distintos, pero encajan perfecto en el ambiente de la otra. Los personajes secundarios aportan con su presencia grandes momentos de drama y comedia. El personaje de Arthur, el guionista, nos transporta por estos dos sentimientos con mucha facilidad. El ambiente en el que se dan las cosas es perfecto para alguien que ama el cine, porque los comentarios de las personas, las actividades que realizan los personajes y todo lo que envuelve la película, forma parte de la historia del cine.
Esta película es muy recomendable para los que quieren disfrutar del cine como entretenimiento por dos horas, y definitivamente no se recomienda verla solo, porque es inevitable comentarla al terminar de verla.