viernes, 24 de febrero de 2006

Las Locuras de Dick y Jane


Entre tantas nominadas al Oscar hay una que no lo es, pero que relaja un poco la cartelera limeña, una comedia ligera y divertida como “Las Locuras de Dick y Jane”, protagonizada por Jim Carrey y Téa Leoni.

Dick (Jim Carrey) y Jane (Téa Leoni) viven una vida cara, llena de lujos y de satisfacciones. Tienen una casa en los suburbios, dos carros del año y un estilo de vida difícil de pagar para cualquier persona, todo gracias al trabajo bien remunerado de Dick, que es miembro importante en una empresa multimillonaria llamada Globodyne.

Tras pensar que las cosas iban a mejorar aún más, la empresa de Dick pierde todo y queda en la quiebra, pero su dueño y presidente Jack McCallister, tiene todo el dinero en su cuenta personal y se evita los problemas que está pasando todo el personal de Globodyne.

Esta repentina e inesperada pérdida de trabajo, lleva a la familia de Dick a una profunda depresión y a la bancarrota económica. Esta situación lleva a Dick y a Jane a hacer algo que nunca pensaron hacer: robar.

Cuando ven que robar les da bastantes beneficios, deciden dar un paso más adelante en este nuevo “trabajo” y buscan una presa tan grande como la responsable de que se hayan quedado pobres en su mejor momento: Jack McCallister.

La película es dirigida por Dean Parisot, que anteriormente ha realizado trabajos para la televisión, dirigiendo capítulos de ER. “Las Locuras de Dick y Jane” es un remake de los años 70’s, ahora protagonizado por Jim Carrrey, quien vuelve a la comedia, género que él domina a la perfección y que esta vez lo demuestra totalmente. Téa Leoni es una actriz neutra en Hollywood, ha pasado por papeles dramáticos, románticos y cómicos y en todos se desenvuelve muy bien, tal vez esperando que le llegue un papel lo suficiente memorable para estar dentro de las grandes actrices de Hollywood, lugar que todavía no ocupa.

El ritmo de la película es ágil y ligero, era de esperarse que en una película cómica las situaciones graciosas estén presentes en todo momento y quien mejor que Jim Carrey para darte esas situaciones. Últimamente, la presencia de Alec Baldwin en las películas se está volviendo gratificante, no porque sea un gran actor, sino porque interpreta personajes que odias y que quieres al mismo tiempo, ya que Baldwin es un actor conchudo y sin prejuicios a la hora de presentar personajes.

La dirección pasa a segundo plano en una película que se cuenta sola y que no tiene muchos detalles cinematográficos dignos de resaltar. Es una película divertida, fácil de ver, sirve para pasar un buen rato y disfrutar de 90 minutos llenos de risas y sonrisas.

1 comentario:

Magaly Black dijo...

Pese a la bondad d El Crítico, hay que decir que esta película es verdaderamente mala. La historia es una tontería y las actuaciones no son nada extraordinarias. Es cierto que Jim Carrey da risa en algunos momentos, pero la mayor parte de la película su papel es monse y sin gracia. Tea Leoni, para variar, no aporta en nada con su actuación y Alec Baldwin está explotando su representación de turno con la esperanza de no caer en el olvido. Muy mala película.