La última película de Mel Gibson llega después de algunos meses de espera a las salas limeñas, y promete seguir con la polémica que ha generado en todo el mundo, o al menos la taquilla se verá reflejada por los comentarios previos que se han tenido de esta cinta.Apocalypto cuenta los últimos tiempos de la civilización maya, antes de ser conquistados por los españoles. Una de las tribus que vivían en el bosque, ven un cambio radical en sus vidas, cuando son atacados por unos violentos hombres, con brutales costumbres de sacrificios humanos y dominación ante los pueblos pequeños. Garra Jaguar, el protagonista, sufre esta violencia y lucha por su vida en todo momento, siendo su mayor fortaleza, la necesidad de salvar a su esposa embarazada, a su hijo y a él mismo, teniendo que combatir contra estos seres despiadados, contra sus raras costumbres y sobre todo, contra sus propios miedos y temores que lo envuelven en una travesía emocionante y casi interminable.
Mel Gibson se mete en lo más profundo de la civilización maya y nos muestra un momento de la historia que no muchos conocen. Vemos muy de cerca las acciones de los personajes, y aunque seguimos los pasos del protagonista, también tenemos una gran mirada de todo, de lo que pasa más allá de la vista de Garra Jaguar y de lo que significaba vivir dentro de una comunidad sádica y violenta.
Las costumbres de estos pueblos, sus formas de vida, la relación que tienen con los dioses, con la tierra y con la muerte se ven muy bien en esta película. Conocemos la historia y la vemos en pantalla grande. Mel Gibson no escatima en mostrarnos la realidad como es. Al igual que en La Pasión de Cristo, podemos sentir los golpes, las caídas y la sangre de los personajes correr sin conocer el sentido de tales actos. Pero esta cinta va más allá. La historia principal tiene un mensaje familiar, de valor, de esperanza, de coraje y de amor. El protagonista es un guerrero, pero en ningún momento cae al nivel de los “malos”. Es una gran lucha por la supervivencia, en un momento de la historia en donde todos esos actos parecían cosas cotidianas y normales.
La música de James Horner te envuelve, te acompaña y te invita a entrar más en la trama. Las locaciones y los extras cumplen un papel importantísimo, porque vemos la grandeza de esta civilización. Mel Gibson como director cuenta la historia de manera excepcional. Sus encuadres son intensos, fuertes y directos, dicen mucho en poco tiempo. Una edición picada, rápida y ligera, con mucha cámara en mano y con primeros planos constantes, llevan a los espectadores a formar parte de esta extraordinaria película. Finalmente, el uso del lenguaje maya hace que esta cinta tenga un extra insuperable. Lo hizo anteriormente con el arameo de La Pasión, y vuelve a dar en el clavo con Apocalypto.Por más que Mel Gibson haya tenido muchas malas críticas, y haya recibido golpes bajos de los estudiosos de los mayas, hay que reconocer que es director extraordinario y que no hay nadie como él, que decida con tanto compromiso, mostrar de manera tan directa, tan artística y tan real, grandes momentos de la historia mundial.